El Corazón del Estilo de Vida (EDV):
En Venezuela fallecen cada año más de 40 mil personas por enfermedades del corazón. Las principales enfermedades cardiacas pueden prevenirse y revertirse simplemente cambiando el EDV.
Una de las enfermedades más frecuentes en el mundo es la de las arterias del corazón. Su pared se inflama, se engrosa y surgen placas que obstruyen y dificultan el flujo de sangre al músculo del corazón (apareciendo el dolor en el pecho {angina} cuando se realizan esfuerzos físicos); y si se ulceran y rompen forman un coágulo que se desplaza en forma de trombo que interrumpe la circulación (trayendo como consecuencia un infarto del músculo del corazón).
En el mundo fallecen cada año 17 millones de personas por enfermedades cardiovasculares; y en Venezuela más de 40 mil personas. Más de la mitad de esas muertes son atribuibles a las enfermedades de las arterias del corazón. En la génesis de esta enfermedad arterial están implicados muchos factores e incluso otras enfermedades. Estos procesos que incrementan la probabilidad de desarrollar esta enfermedad se conocen como factores de riesgo cardiovascular. Algunos son modificables como la hipertensión arterial, el tabaquismo, el colesterol elevado, la diabetes mellitus, el sedentarismo y el sobrepeso/ obesidad (especialmente la obesidad del abdomen). Muchos de estos factores de riesgo cardiovascular incluyen componentes del EDV. Ello explica porqué, según la OMS, el EDV es el responsable del 80% de las enfermedades de las arterias del corazón.
La evaluación de los factores de riesgo cardiovascular y de los diversos componentes del EDV puede ser usada para calcular la probabilidad de que un individuo desarrolle en el futuro alguna enfermedad cardiovascular.
Por consiguiente, para prevenir el desarrollo de esta enfermedad de las arterias del corazón, es fundamental adoptar un EDV de bajo riesgo para enfermedades cardiovasculares.
El EDV para evitar las enfermedades circulatorias del corazón y del cerebro se caracteriza por:
- Dejar de fumar. El tabaco y sus derivados constituyen un factor nocivo de primera línea
- Realizar actividad física. En circunstancias ideales ≥ 150 minutos por semana de ejercicios de actividad moderada o ≥ 75 minutos por semana de ejercicios de intensidad vigorosa (siempre y cuando sean aprobados por su cardiólogo o médico tratante).
- Ingerir una dieta sana que incluya: Cereales integrales ricos en fibra; Mas de 4 tazas diarias de frutas y vegetales; Mas de 105 gr de pescado por semana; Limitar la ingesta de sodio (Menos de 1.5 gr día); Restringir el consumo de Bebidas endulzadas con azúcar (Menos de 1 litro por semana); Consumir Nueces, legumbres y semillas (Más de 4 raciones por semana); No ingerir carnes procesadas o restringir su consumo (menos de 2 raciones por semana); y Reducir la ingesta de Grasas saturadas (a < 7% de la ingesta total de energía).
- Alcanzar el peso ideal. El índice de masa corporal (peso en Kg/ el cuadrado de la estatura en metros) debe estar por debajo de 25 Kg/m2.
- La tensión arterial no debe sobrepasar los 120/80 mm Hg. Las personas con hipertensión arterial deben seguir las recomendaciones de su médico tratante y mantener controladas sus cifras de tensión arterial.
- Los niveles de Colesterol total en la sangre deben ser inferiores a 200 mg/dL (algunos renombrados investigadores afirman que debe ser < 150 mg/dL). Quienes tengan los niveles elevados deben corregirlos haciendo cambios dietéticos y/o usando los fármacos correspondientes. Seguir las recomendaciones de su médico tratante es fundamental.
- La concentración del azúcar en la sangre en ayunas debe ser inferior a 100 mg/dL. La ingesta de una alimentación adecuada, la realización de ejercicio físico, la disminución del peso y la administración de los medicamentos adecuados (por indicación médica) son las medidas correctas para la normalización de los niveles del azúcar en la sangre.
- Restringir la ingesta de alcohol. Los hombres no ingerir más de 1 a 2 cervezas, 1 a 2 copas de vino tinto o 1 a 2 tragos de bebidas espirituosas alcohólicas destiladas, diariamente. Las mujeres, la mitad de dicha cantidad.
- El estrés psico emocional induce la respuesta de lucha y huida, la activación neurohormonal (con efectos hemodinámicos locales y sistémicos) e incrementa el riesgo de desarrollar un ataque cardiaco o un ECV isquémico. Cualquier técnica del control del estrés que provoque la respuesta de la relajación (Meditación trascendental, yoga, Zen, entrenamiento autogénico, relajación progresiva, etc) debe ser practicada regularmente para evitar estas complicaciones.
Las consecuencias de estas modificaciones del EDV se traducen en Reducción en más del 90% el riesgo de sufrir un primer infarto (Estudio INTERHEART); reducir las muertes cardiovasculares en 24% y la mortalidad por infartos en 30% (Estudio NHANES); reducir en 81% el riesgo de infartos del corazón (Estudio EPIC); reducir en mujeres hasta en 99.92% el riesgo de muerte súbita (Estudio de la salud de las enfermeras); y si se inicia a los 45 años disminuye el riesgo cardiovascular en 35% (Estudio ARIC).
Una vez que aparece la enfermedad de las arterias (y sus consecuencias) deben realizarse procedimientos (cateterismos cardiacos) para colocar dispositivos mecánicos (Stent) en los lugares en los que se demuestra una interrupción importante del flujo hacia el corazón, intensificar la administración de algunos medicamentos y los cambios necesarios del EDV.
En la práctica esto último no es comprendido ni aplicado, ya que menos del 5% de las personas que sufrieron un infarto del corazón o del cerebro dejaron de fumar, iniciaron ejercicio físico aeróbico regular y adoptaron una dieta sana.
Este enfoque asistencial de las enfermedades de las arterias del corazón es excelente, pero también muy caro. Un país norteamericano con 13 veces más población que el nuestro gasta cada año más de 200 mil millones de dólares (costos directos e indirectos) en estos tratamientos médicos de alta tecnología y salvadores de muchas vidas. Para un país latinoamericano en plena crisis humanitaria de salud (sin antiagregantes plaquetarios, sin antihipertensivos, sin antidiabéticos, etc.) sin precedentes, este óptimo enfoque de Medicina de alta tecnología es inalcanzable para la inmensa mayoría de los pacientes que lo necesitan.
Así que hay que explorar otras opciones. Ya en 1990, el Dr. Ornish, cardiólogo de la Universidad de California, demostró y publicó en LANCET que la enfermedad de las arterias del corazón era reversible, simplemente cambiando el EDV (Life style Heart Trial). En esa oportunidad El Dr. Ornish demostró que en un grupo de pacientes con enfermedades de las arterias del corazón en quienes se implementan cambios exhaustivos del EDV (Dieta vegetariana muy pobre en grasas {10% del aporte calórico}, técnicas para el manejo del estrés (meditación, relajación progresiva y visualización), ejercicio aeróbico regular y cesación tabáquica, sin usar medicamentos para reducir el colesterol de la sangre, se logra disminuir el Colesterol en 24.3% y el LDLC en 37.4%; al primer mes de este “tratamiento” se evidenció una disminución del 91% en la frecuencia de la angina de pecho, del 42% en la duración, y del 28% en severidad (lo opuesto al grupo control).
Posterior a un 1 año de “tratamiento” se demostró en el 82% de los pacientes una tendencia hacia la desobstrucción (disminución del porcentaje de estenosis) de las arterias del corazón, directamente proporcional al grado de adherencia en el grupo experimental (y empeoramiento de la obstrucción {estenosis} en el grupo control). Un detalle curioso es que mientras más severa era la lesión más favorable era la evolución en el grupo experimental. Estos cambios fueron demostrados por Arteriografía coronaria cuantitativa, y publicados en American Journal of Cardiology, confirmándose la detención de la progresión o incluso la reversión de la estenosis de las arterias coronarias en el grupo experimental (y la Progresión de la estenosis de arterias coronarias en el grupo control, a pesar de tener niveles normales de colesterol).
Otro trabajo de Ornish, publicado en JAMA, con otro grupo más numeroso de pacientes con enfermedades de las arterias del corazón en quienes durante 5 años se prolongó el mismo programa (dieta vegetariana, ejercicio regular, manejo del estrés y deshabituación tabáquica) sin usar medicamentos para reducir el colesterol, demostró que se continua en el tiempo el proceso de “desobstrucción” (disminución de la estenosis) de las arterias y se reducen en 45% el número de nuevos eventos cardiacos. Un nuevo trabajo del mismo autor, también publicado en JAMA, documenta la reducción en el tamaño y severidad de las anomalías de la circulación (perfusión) del músculo del corazón al usar la tomografía por emisión de positrones (PET).
Estos hallazgos parecen sugerir que es posible revertir la enfermedad de las arterias del corazón simplemente adoptando el EDV adecuado; y confirma la sospecha de que un EDV inadecuado es el principal factor causal de esta enfermedad.
La importancia de este hallazgo se explica en función de la mejoría de la calidad de vida, la reducción de la mortalidad, y la disminución en los gastos médico quirúrgicos. Esto ha sido exhaustivamente explicado desde el punto de vista financiero. En términos de economía se considera que los cambios saludables del EDV son una excelente inversión, especialmente para los pacientes enfermos de las arterias del corazón. Esto ha sido comprendido por numerosas compañías de Seguro (incluso MEDICARE) en más de 14 estados de EEUU, las cuales reembolsan los gastos de los pacientes en el Programa de Reversión del Dr. Ornish.
Es probable que si estos cambios del EDV se hacen conjuntamente con los procedimientos farmacológicos (e intervencionistas) de la Cardiología moderna, los resultados terapéuticos podrían ser mucho mejores.
Creo que, cuando este enfoque tan (a todas luces) eficaz y económico se empiece a discutir en nuestros Congresos de Medicina Interna, Cardiología, Cardiología Preventiva, Aterosclerosis, Cirugía Cardiovascular y Medicina Familiar, todos los venezolanos nos beneficiaríamos.
Nota: este material es exclusivamente informativo. Cualquier cambio a realizar en su tratamiento debe ser aprobado por su médico tratante.
Dr. Ricardo Mendoza G.
Médico Internista.
Médico Endocrinólogo.
Caracas 29 de Marzo de 2017.
Bibliografía:
Data Global status report on noncommunicable diseases. WHO 2010. Anuario de mortalidad Venezuela 2.011. Lifestyle medicine: the future of chronic disease management. Robert F. Kushner and Kirsten Webb Sorensen. Curr Opin Endocrinol Diabetes Obes 2013, 20:389–395. DOI:10.1097/01.med.0000433056.76699.5d. Lifestyle medicine potential for reversing a world of chronic disease epidemics: from cell to community. M. Sagner, et al. Int J Clin Pract, November 2014, 68, 11, 1289–1292. The relaxation response. Herbert Benson. Harper Collins Publishers. 2001. Emotional triggers in myocardial infarction: do they matter? Donald Edmondson, et al. European Heart Journal (2013) 34, 300–306. doi:10.1093/eurheartj/ehs398. Can lifestyle changes reverse coronary heart disease? The Lifestyle Heart Trial. Ornish D, et al. Lancet. 1990 Jul 21; 336(8708):129-33. Improved stenosis geometry by quantitative coronary arteriography after vigorous risk factor modification. Gould KL, et al. Am J Cardiol. 1992 Apr 1;69 (9):845-53. Intensive Lifestyle Changes for Reversal of Coronary Heart Disease. Dean Ornish, et al. JAMA, December 16, 1998—Vol 280, No. 23. Changes in Myocardial Perfusion Abnormalities by Positron Emission Tomography After Long-term, Intense Risk Factor Modification. K Lance Gould, et al. JAMA, September 20, 1995 Vol 274, Num 11.
