Fuerza de agarre de la mano (FAM) y su relación con la salud

La fuerza de agarre de la mano (FAM) es un biomarcador de salud, importante y confiable, que puede ser usado para identificar a los pacientes mayores en riesgo de un nivel de salud sub óptimo. Es un indicador de fuerza general, función de los miembros superiores, densidad mineral ósea, riesgo de fracturas, diabetes mellitus tipo 2, enfermedad cardiovascular, mortalidad, déficit nutricional, declinación cognitiva, depresión, riesgo de cáncer y calidad de vida asociada a la salud.

La FAM se puede medir con un dinamómetro de mano. Este es un test muscular de la mano, muy preciso, fácil y práctico. 

La FAM es un indicador de fuerza muscular en los miembros superiores (si se hace sentado) y de la fuerza general incluyendo el tronco y los miembros inferiores (si se hace de pie). Medir la FAM es muy fácil. Se le pide al participante que apriete el dinamómetro lo más fuerte que pueda mientras se encuentra sentado en una postura erguida con los brazos a los costados, los codos flexionados a 90° y los antebrazos en posición neutral.

fuerza de agarre, dr Ricardo Mendoza
(https://es.wikihow.com/medir-tu-fuerza-de-agarre)

Algunos rangos de referencia de FAM, en adultos, en la mano dominante pueden ayudar a clasificar las mediciones como de fuerza baja (< p25), intermedia (p25- p75) y elevada (> p75).

MEDICIÓN DE FUERZA EN MUJERES

La determinación de la FAM puede ser un marcador de salud importante.

Aptitud y actividad física:

En adultos mayores es un indicador de fuerza y resistencia muscular, capacidad aeróbica, flexibilidad, habilidad de equilibrio y de coordinación, y del nivel de aptitud física general.

Estatus nutricional:

Un bajo nivel de fuerza de agarre de la mano es un indicador de malnutrición y de la necesidad de intervención nutricional.

Obesidad abdominal:

Hay un vínculo potencial entre el aumento de la obesidad abdominal y la reducción de la fuerza de agarre de la mano. Especialmente en mujeres puede observarse una reducción de 3.56 kg en la fuerza de agarre de la mano por cada 10 cm en el aumento de la circunferencia abdominal.

Síndrome metabólico y diabetes mellitus:

Es un indicador de resistencia a la insulina y del metabolismo de la glucosa. Menor fuerza de agarre de la mano se asocia con mayores niveles de insulina y de glucosa en la segunda hora después de comer, especialmente en adolescentes; con marcadores individuales de síndrome metabólico en adultos; y con mayor riesgo y prevalencia de glucosa en ayunas anómala y de diabetes mellitus tipo 2.

A su vez, la neuropatía diabética como complicación crónica reduce la fuerza muscular (neurosarcopenia) y la fuerza de agarre de la mano.

Enfermedades cardiovasculares:

La reducción de la fuerza de agarre de la mano se asocia con: mayor grado de rigidez arterial; peor grado de factores de riesgo cardiovascular (> presión arterial sistólica, < colesterol HDL, > triglicéridos, > insulina y > glicemia), mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, enfermedad coronaria y enfermedad arterial periférica; y es un predictor de eventos cardiovasculares y de ACV isquémico.

Mortalidad:

La presencia de baja fuerza de agarre de la mano es el 9no factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares en el mundo; y el 3er factor de riesgo de la mortalidad mundial por todas las causas. La reducción en 5 kgs de la fuerza de agarre de la mano se asocia con la elevación en 16% de la mortalidad por todas las causas, 21% en la mortalidad cardiovascular, 9% por ACV isquémico y 7% por enfermedad arterial coronaria. Los valores mas bajos de fuerza de agarre de la mano parecen estar asociados con la elevación en 41% de la mortalidad por todas las causas y de 63% de la mortalidad cardiovascular. Algunos autores afirman que la baja fuerza de agarre de la mano es un mejor predictor de mortalidad que la baja masa muscular.

Osteoporosis y fracturas por fragilidad:

Hay una fuerte relación entre fragilidad en las personas mayores y baja fuerza de agarre de la mano.  Por ello la medición de la FAM puede ser útil para identificar a aquellos individuos que pueden tener un elevado riesgo de fractura por fragilidad de cadera.

Discapacidad funcional:

La reducción de la FAM está asociada con discapacidad en las actividades instrumentales de la vida diaria y del auto cuidado. En personas sanas de 45 a 68 años la FAM es altamente predictiva de incapacidad y limitaciones 25 años después. 

Enfermedad renal crónica:

En enfermos renales hay una asociación significativa entre el nivel de creatinina sérico y la reducción en la FAM.

Enfermedades del hígado:

En pacientes con enfermedades del hígado puede observarse una asociación inversa entre la FAM y el riesgo y la severidad de la enfermedad hepática grasa no alcohólica. Y el riesgo de mortalidad en pacientes con cirrosis hepática.

Cáncer:

El riesgo de algunos tipos de cáncer (endometrio, hígado, vesícula, riñón, esófago, páncreas, colorectal, mama y cáncer por todas las causas) está inversamente asociado con la FAM; especialmente en la población del Reino Unido. Una mayor FAM está asociada con mejor supervivencia general al inicio de la quimioterapia paliativa.

Salud mental:

La salud psicológica puede estar vinculada con la FAM. Por cada libra anual de reducción en la FAM se incrementa en 9% el riesgo de enfermedad de Alzheimer. Las mujeres y hombres con mayor FAM tuvieron 49 y 62% menos riesgo de impedimento cognitivo. Las personas con incapacidad intelectual tienen menor FAM durante su vida. Las personas de 40 a 79 años con menores valores de FAM tienen mayor riesgo de desarrollar síntomas depresivos después de un año.

Calidad de vida asociada a la salud:

La FAM tiene una correlación significativa con la calidad de vida asociada a la salud en los adultos mayores. 

La información disponible hasta el momento sugiere que la FAM es un indicador de aptitud y actividad física, estatus nutricional, obesidad abdominal, síndrome metabólico y diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, riesgo de mortalidad, osteoporosis y fracturas por fragilidad, discapacidad funcional, enfermedades del hígado y los riñones, riesgo de cáncer, salud mental y de calidad de vida asociada a la salud. Por ello se ha recomendado la medición de la fuerza de prensión para uso rutinario como signo vital, y como herramienta de cribado en atención primaria y en la práctica hospitalaria.

Bibliografía:

Hand grip strength as a proposed new vital sign of health: a narrative review of evidences. Vaishya et al. Journal of Health, Population and Nutrition (2024) 43:7.

Hand-Grip Strength: Normative Reference Values and Equations for Individuals 18 to 85 Years of Age Residing in the United States. YING-CHIH WANG, et al. J Orthop Sports Phys Ther 2018;48(9):685-693. 



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